UNE 851602013 por qué nació y qué opinaban sus expertos.

UNE 85160:2013: por qué nació y qué opinaban sus expertos.

En noviembre de 2014 publicamos este artículo para recoger la visión de varios de los profesionales que habían participado directamente en la elaboración de la UNE 85160:2013 para puertas y herrajes de seguridad.

Su publicación supuso un hito en la seguridad física en España porque cambió la forma de evaluar una puerta de seguridad. Hasta entonces, buena parte de la atención se concentraba en la resistencia estructural y en las clasificaciones obtenidas frente a determinados ataques. La nueva norma amplió esa mirada hacia el sistema de cierre, nuevas herramientas y técnicas de ataque, el control de acceso, la detección anticipada y la instalación.

El cambio tuvo también consecuencias para el mercado. Al ampliar las prestaciones evaluadas, comenzaron a hacerse visibles vulnerabilidades que podían permanecer ocultas tras productos comercializados como puertas de elevada seguridad. Esto generó resistencias en una parte del sector y, al mismo tiempo, obligó a fabricantes a evolucionar y mejorar sus soluciones.

La UNE 85160:2013 cambió qué se medía, hizo visibles carencias, generó resistencias, obligó a mejorar productos y dejó una forma distinta de entender la puerta de seguridad.

Más de una década después, el interés de este artículo no está en presentar aquella edición de la norma como una referencia técnica actual, sino en documentar por qué nació, qué problemas pretendía resolver y qué opinaban entonces algunos de los profesionales que participaron en su redacción.

Contexto histórico. Publicado originalmente en noviembre de 2014. Revisado editorialmente en 2026 para mejorar su estructura y comprensión, manteniendo los hechos y opiniones correspondientes al proceso de creación de la UNE 85160:2013. Para su interpretación técnica puede consultarse qué evalúa la UNE 85160 en puertas de seguridad y cómo interpretar su certificación.

¿Quién impulsó la creación de la UNE 85160:2013?

El origen del proyecto se sitúa en 2011, cuando AENOR encargó a José Miguel Ángel Olleros reunir a profesionales con conocimiento especializado en puertas, cerraduras, técnicas de ataque, laboratorios de ensayo y prevención del robo para constituir un primer grupo de trabajo.

La cuestión que debía analizar aquel grupo era concreta:

¿Representaban los ensayos existentes suficientemente las técnicas y herramientas que podían utilizarse para atacar una puerta de seguridad?

Si la respuesta era negativa, sería necesario desarrollar nuevos métodos de evaluación que complementaran los existentes.

Aquel primer grupo fue creciendo y estructurándose dentro de AENOR hasta convertirse posteriormente en un subcomité especializado CTN85-SC4 – GT02.

José Miguel Ángel Olleros asumió la coordinación del grupo que redactó la UNE 85160:2013, junto a profesionales procedentes de laboratorios de ensayo, seguridad, fabricantes, industria, aseguradoras y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

¿Quiénes participaron en el grupo de trabajo?

Puertas de seguridad expertos comite AENOR SC4-GT02.
Reunión de trabajo 2012.

Entre los miembros del subcomité se encontraban Inés Gómez, de la Secretaría Técnica de AENOR; Fernando Machicado, técnico de AENOR; Javier Ruiz, presidente del Comité de Seguridad Física AEN/CTN 108; Rafael Navarro, de la Unidad Central de Seguridad Privada del Cuerpo Nacional de Policía. Asimismo, se invitó a participar a tres fabricantes representativos de enfoques diferentes dentro del sector: Assa Abloy – Seguritesa, Eurosegur y Roconsa.

El grupo encargado directamente de la redacción estuvo integrado por:

  • José Miguel Ángel Olleros, coordinador del grupo de trabajo.
  • Maite Gurruchaga, del laboratorio Tecnalia.
  • Benjamín Suárez, del ámbito de seguridad de Mapfre.
  • Roberto Sucunza, especialista en cerrajería de seguridad y técnicas de ataque.

La composición multidisciplinar era importante. Para evaluar adecuadamente la resistencia frente al robo no bastaba con conocer el producto; era necesario integrar conocimiento de fabricación, técnicas de apertura, modus operandi de la delincuencia, métodos de ensayo reproducibles entre laboratorios y criterios que permitieran preservar los intereses del consumidor.

¿Por qué se creó la UNE 85160:2013?

La preocupación principal era la distancia existente entre determinados ensayos de laboratorio y la evolución de las técnicas y herramientas utilizadas para atacar una puerta.

La UNE-EN 1627:2011 ofrecía un marco europeo común de requisitos y clasificación, concebido para ser aplicable en países con contextos delictivos, legislaciones y modelos de protección diferentes. A juicio del grupo, aquel marco podía resultar suficiente en determinados entornos de Centroeuropa o Escandinavia, donde el riesgo se cubría también mediante otras medidas. Sin embargo, en España se observaban técnicas de ataque más agresivas y formas de actuación que no quedaban suficientemente representadas en aquellos ensayos.

El problema no era menor. Una puerta podía acreditar una buena resistencia frente a determinados ataques sobre su estructura y, al mismo tiempo, presentar otras vulnerabilidades que permitieran al delincuente buscar una vía de acceso más rápida, silenciosa o eficaz. Entre estas vías estaban los ataques de habilidad y vibración como el método bumping. 

Entre 2011 y 2013, el grupo trabajó precisamente sobre esa cuestión: identificar qué ataques debían considerarse, qué prestaciones necesitaban ser evaluadas y cómo trasladarlas a procedimientos de ensayo reproducibles.

La nueva norma cambiaba, por tanto, la pregunta. Ya no bastaba con conocer qué clasificación había obtenido una puerta; comenzaba a ser necesario preguntar:

¿Frente a qué ataques había demostrado realmente su resistencia?

Aquella pregunta continúa siendo válida hoy. Una clasificación solo puede interpretarse correctamente cuando conocemos qué prestaciones y métodos de ataque hay detrás de ella.

¿Por qué una norma técnica generó resistencia en parte del sector?

El desarrollo de la UNE 85160:2013 también generó controversia. José Miguel Ángel Olleros recuerda que, como coordinador del grupo redactor, tuvo que gestionar críticas y presiones de una parte del sector que cuestionaba tanto la ampliación de determinadas exigencias de ensayo como la necesidad de limitar el intercambio de componentes que podían alterar las prestaciones acreditadas de la puerta ensayada.

Existía una razón fácil de comprender.

Durante años se habían comercializado puertas blindadas y acorazadas presentadas como soluciones de elevada seguridad porque habían obtenido determinadas clasificaciones de resistencia según la UNE-EN1627. La introducción de nuevos ataques podía mostrar que una puerta resistente frente a una palanca o determinados ataques sobre su estructura podía seguir siendo vulnerable atacando el bombillo, el escudo, la cerradura o utilizando las tan peligrosas técnicas de habilidad.

«Como coordinador del grupo tuvimos que defender que ampliar los ensayos no pretendía perjudicar a ningún fabricante. El objetivo era hacer visibles prestaciones y carencias que hasta entonces resultaban difíciles de comparar.» – José Miguel Ángel Olleros

Una norma exigente no hace que una puerta sea peor. Hace visibles prestaciones y carencias que antes podían permanecer ocultas para el comprador.

¿Qué vulnerabilidades preocupaban a los expertos en 2011?

Una de las conclusiones que orientó aquellos trabajos era que el delincuente no tenía por qué atacar la parte aparentemente más robusta de una puerta. Los expertos analizaban precisamente qué vías podían ofrecer menor resistencia, menor ruido y menor exposición durante el ataque.

El delincuente busca normalmente el camino de menor resistencia.

Si atacar el sistema de cierre requiere menos tiempo, genera menos ruido o reduce la exposición, puede ser preferible a intentar deformar hoja, marco o cerrojos. Por eso adquirieron especial importancia técnicas dirigidas contra bombillo, escudo y cerradura, además de métodos de habilidad capaces de actuar sobre determinados mecanismos sin necesidad de producir grandes daños estructurales.

La enseñanza sigue siendo relevante hoy: la seguridad real está condicionada por el elemento o función más vulnerable del sistema, no por la prestación más elevada que figure en la ficha comercial.

¿Cómo se trasladaron las nuevas amenazas al laboratorio?

El trabajo no consistió únicamente en redactar requisitos sobre el papel. Una vez identificadas las debilidades de la normativa europea y los ataques que debían incorporarse, fue necesario conseguir herramientas, disponer de puertas y soluciones reales y realizar preensayos en laboratorio para comprobar si las hipótesis podían reproducirse y medirse.

Ese proceso permitió convertir técnicas de ataque observadas en la realidad en procedimientos de ensayo comparables, definir tiempos y criterios y alcanzar finalmente el consenso necesario para redactar la UNE 85160:2013.

¿Por qué los ensayos existentes se consideraban insuficientes?

La visión del laboratorio: Maite Gurruchaga

Maite Gurruchaga, desde el laboratorio Tecnalia advertía entonces que una de las principales cuestiones era la evolución de las herramientas utilizadas para atacar los sistemas de cierre.

Gurruchaga advertía de que algunas de las herramientas contempladas en los procedimientos existentes no representaban suficientemente las posibilidades que ofrecían determinadas técnicas y herramientas disponibles en aquel momento. Herramientas eléctricas más eficaces, extractores, fresas específicas y técnicas sobre el sistema de cierre podían ofrecer al atacante mejores resultados con menor tiempo y ruido.

La tecnología empleada para atacar evoluciona mucho más deprisa que los ciclos necesarios para consensuar y revisar una norma europea.

La UNE 85160:2013 pretendía complementar la clasificación europea incorporando nuevos escenarios de ensayo, sin sustituir la UNE-EN 1627.

Esta distinción continúa siendo importante para interpretar correctamente ambas referencias: no se trataba de elegir entre norma europea o española, sino de ampliar la información disponible sobre la resistencia de la puerta.

¿Qué nuevas prestaciones de seguridad incorporó la UNE 85160:2013?

Ataques específicos sobre el sistema de cierre

Uno de los cambios más relevantes fue profundizar en ataques sobre bombillo, escudo, cerradura y mecanismos asociados.

Se incorporaron técnicas y herramientas destinadas a comprobar cómo respondía el conjunto de cierre frente a ataques que podían resultar mucho más eficaces que forzar directamente la estructura.

El concepto era claro:

Una puerta robusta deja de ser robusta si su sistema de cierre puede neutralizarse rápidamente.

Control de la llave y de los accesos

También se empezó a considerar que una puerta de seguridad no debía analizar únicamente la resistencia al ataque violento.

El control sobre quién puede obtener o utilizar una llave forma parte de la protección.

Pérdidas, copias no autorizadas, personal de servicio, antiguos empleados o personas que hayan tenido acceso temporal a una vivienda representan escenarios diferentes de la efracción tradicional, pero pueden terminar exactamente con el mismo resultado: una persona no autorizada entrando en el espacio protegido.

Metodo bumping y otras técnicas de vibración

El bumping al igual que el ganzuado eléctrico es una técnica de habilidad que intenta manipular el cilindro mediante golpes o vibraciones para desplazar sus elementos internos y permitir la apertura sin una rotura evidente. En aquel entonces se decidió por acepta en el laboratorio una declaración del fabricante sobre la protección contra ataques de habilidad, método bumping, y asimilados, en cilindro y llaves.

Actualmente ya se dispone de la norma EN 15684 que ensaya este método.

Detección anticipada del ataque

Otro de los planteamientos novedosos en aquel momento fue considerar la posibilidad de integrar detección del ataque en la propia puerta sin debilitar su resistencia física.

La propuesta introducía una idea distinta a la del contacto magnético convencional. Mientras este suele informar cuando la puerta ya ha sido abierta, la detección anticipada pretendía identificar determinadas manipulaciones mientras el atacante todavía estaba intentando vencer la protección física.

Aquella propuesta fue especialmente cuestionada por una parte del sector tradicional, que entendía que la función de una puerta debía limitarse esencialmente a ofrecer resistencia mecánica. La UNE 85160:2013 introducía una mirada diferente: resistencia y detección podían trabajar de forma encadenada.

Más de una década después, este planteamiento ha obtenido un respaldo especialmente significativo. Durante los trabajos internacionales de normalización, José Miguel Ángel Olleros, como vocal experto acreditado por UNE, propuso en representación española incorporar esta función al desarrollo de la norma internacional ISO 22341-2:2025. La propuesta fue aceptada y la norma internacional incorpora la detección anticipada del ataque físico con la puerta aún cerrada como una característica de protección aplicable a las puertas de seguridad.

«En 2013 fuimos muy cuestionados por defender que una puerta de seguridad debía ser capaz de detectar el ataque antes de ser abierta. Conviene reconocer la visión y determinación de Roberto Sucunza y Maite Gurruchaga, y la colaboración desinteresada de Andreu Maldonado (INN SOLUTIONS). Sin presupuesto propio para desarrollar prototipos, disponer de puertas y soluciones reales fue imprescindible para trasladar las hipótesis del papel al laboratorio, realizar los preensayos y validar su eficacia en Tecnalia.» – José Miguel Ángel Olleros.

La instalación como parte de la protección

El grupo también puso atención sobre una cuestión que frecuentemente se olvidaba:

La puerta termina en el muro que la sostiene.

Una puerta de elevada resistencia instalada sobre un soporte inadecuado o mediante una fijación deficiente puede perder buena parte de la protección esperada.

Producto, soporte e instalación forman un conjunto.

Por eso, comparar puertas únicamente mediante características de catálogo puede conducir a decisiones equivocadas.

¿Cómo se definieron los nuevos métodos de ataque?

Roberto Sucunza – especialista en cerrajería y técnicas de apertura

Durante aquellos trabajos, Roberto Sucunza trasladó al laboratorio el conocimiento práctico sobre cerraduras, herramientas y técnicas de apertura.

El proceso comenzó identificando, junto con fabricantes, laboratorios y cuerpos policiales, qué procedimientos podían representar mejor los ataques que se pretendían evaluar.  Entre las herramientas seleccionadas aparecieron extractores de bombillo, herramientas de rotura de escudos, nuevas brocas y fresas y herramientas eléctricas capaces de actuar sobre diferentes elementos del sistema de cierre.

Antes de cerrar la norma se realizaron preensayos en el laboratorio de Tecnalia para comprobar la eficacia real de las herramientas seleccionadas, ajustar procedimientos y establecer tiempos y clasificaciones coherentes.

Finalmente también fue necesario formar a los propios técnicos de laboratorio en técnicas de ataque y apertura.

La enseñanza que deja aquel proceso sigue siendo válida: un ensayo de resistencia solo resulta útil si el método de ataque reproduce con suficiente realismo la amenaza que pretende evaluar.

¿Por qué España desarrolló una norma adicional a la europea?

Javier Ruiz Gil – Presidente del Comité AEN/CTN 108 / Seguridad Física.

Javier Ruiz recordaba entonces que no era la primera vez que los comités españoles desarrollaban documentos nacionales para complementar requisitos europeos en materia de seguridad física. Ya había ocurrido en ámbitos como cámaras acorazadas, compartimentos de seguridad o anclaje de cajas fuertes.

La filosofía que se aplicó a la UNE 85160:2013 era similar: mantener como base la resistencia estructural europea y añadir información sobre otras prestaciones consideradas relevantes frente a los escenarios de ataque estudiados en España.

¿Qué diferencia existe entre ensayo, acreditación y certificación?

Desde la perspectiva actual conviene aclarar además una diferencia que continúa generando confusión entre consumidores: ensayo, acreditación y certificación no significan lo mismo.

Ensayar una puerta no es exactamente lo mismo que certificarla.

El ensayo comprueba determinadas prestaciones de una muestra conforme a unos procedimientos establecidos. La acreditación reconoce la competencia técnica de la entidad que realiza determinadas actividades de evaluación de la conformidad. La certificación de producto añade un proceso de evaluación que puede incorporar, además de los resultados de ensayo, controles sobre la fabricación y seguimiento periódico.

Por eso no basta con leer en una publicidad que una puerta está «ensayada».

El comprador debería poder identificar qué producto concreto fue evaluado, conforme a qué norma, con qué clasificación, qué componentes formaban parte de la muestra y qué documentación respalda la declaración comercial.

¿Qué nos enseña hoy el origen de la UNE 85160:2013?

Vista con la perspectiva del tiempo, la UNE 85160:2013 representó un punto de inflexión en la manera de evaluar y prescribir puertas de seguridad en España.

También elevó el nivel de exigencia del mercado. Al hacer visibles vulnerabilidades que anteriormente podían quedar fuera de determinadas evaluaciones, impulsó a fabricantes a evolucionar diseños, sistemas de cierre y prestaciones, y obligó a muchos profesionales a revisar los argumentos con los que hasta entonces se prescribían y comercializaban las puertas acorazadas.

Una puerta de seguridad no debería valorarse por su denominación comercial, su peso, el número de cerrojos o una única clasificación. Debe analizarse frente a los ataques previsibles y como un sistema formado por estructura, cierre, control de la llave, detección e instalación.

Medir las prestaciones permite sustituir opinión por evidencia. 

Si estás valorando actualmente una puerta para una vivienda, puedes continuar con la comparativa actual de las mejores marcas de puertas acorazadas y los criterios para elegir la solución más idónea.

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9 comentarios

  1. Contacté con este magnífico profesional sin conocerle personalmente.

    Me atendió telefónicamente con calidez, cercanía y profesionalidad. Desde ese momento, me ha orientado, de manera totalmente desinteresada y eficaz. A lo largo de la ejecución del proyecto de seguridad que le consulté, ha tutelado su realización.

    He encontrado en él una persona con un gran vocación y experiencia en su campo.
    Ángel: continúa con tu magnífica labor!

  2. Totalmente, de acuerdo. A Ángel Olleros Le puedo considerar de los consultores de seguridad con más conocimiento de España. Yo, como Gerente de Desarrollo de Negocio me cuesta sacarle que empresa o proveedor es mejor que otra. Totalmente, imparcial y aportación desinteresada a la hora de pedirle consejo. Con esta actuación, le hace más profesional todavía,,,, Un fuerte abrazo. Ya coincidiremos en próximos eventos….Saludos.

  3. Buenas Ángel!!! Quería saber si para la puerta kiuso grado 5c va bien el bombillo Kaba experT o no es muy fiable? Estoy preocupada porque la puerta cuesta mas de 3000 euros pero por las comparativas que veo publicadas sobre bombillos veo escaso de seguridad el kaba esperT en gama alta,en gama premium veo un nivel más alto de seguridad…que me aconsejas?

    1. Estimada Genoveva,

      Pues tus sospechas son ciertas. No tiene coherencia pagar 3.000€ y recibir una puerta con bombillo Kaba expert. Las llaves Kaba expert se consiguen copias no controladas desde hace 3 años (informado por la marca a todos sus distribuidores). Mucho cuidado con el producto y con los supuestos profesionales que te lo venden y no te informan (yo huiría de ese interlocutor). Todos sabemos que esto ocurre … lo que pasa es que una puerta 5C a 3.000€ tenía que tener mas de una de estas cosas … lo normal es que ascienda entre 4.000€ – 4.500€. Tienes que asumir que a cambio de ahorrarte 1.000€, recibes cosas diferentes. Por cierto, si es para una vivienda, el nivel 5C es totalmente inadecuado por exceso de peso (heredarás otro tipo de problemáticas dentro de 2-3 años). Suerte!

  4. Interesante articulo , pero quisiera saber si respecto a la fijacion hay algun tipo de normativa?
    En las cajas fuertes si lo hay y especifican los diferentes tipos pero en las puertas no lo se

    1. Estimado Jesús,
      En puertas de seguridad no hay especificaciones de instalación certificadas. Tienes que fiarte de tu proveedor por eso indico en muchas ocasiones que tan importante es el producto como su instalación y a quién se lo compras. Saludos.

  5. Buenos días Ángel,
    Hace unos días tuve un intento de robo en mi domicilio. Dos individuos creyeron que no había nadie en casa y comenzaron a manipular la cerradura yo me asume a la mirilla y se marcharon. Posteriormente llamé a la policía.
    Es una vivienda de segunda mano, adquirida recientemente y no había tenido tiempo aún de cambiar la puerta. De hecho es un piso antiguo y tiene dos puertas una al lado de la otra. Una era utilizada por el servicio doméstico.
    ¿Debería cambiar ambas puertas? o con poner unas buenas cerraduras sería suficiente.
    Hay personas que dicen que lo mismo da que sea una puerta acorazada, blindada, o normal…. ya que las abren igualmente
    Estoy viendo artículos por internet que hablan de cerraduras antitaladro, antiganzua, antiextracción… ¿se pueden poner en cualquier puerta?
    ¿Qué me recomiendas?

    Como verás, estoy bastante pez…

    Muchas gracias
    Un saludo

  6. Hola Angel, después de leer muchos de tus artículos he decidido no poner alarma de una multinacional y hacerme con una puerta de seguridad UNE85160:2013. Donde se puede encontrar en Barcelona?

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