¿Cómo mejora CPTED la seguridad de una urbanización premium?
|

Urbanizaciones premium CPTED: privacidad, comunidad y seguridad residencial a través del diseño

¿Cómo se diseña una urbanización que reduzca oportunidades de delito?

Una urbanización segura no se consigue incorporando cámaras o controles de acceso cuando el proyecto ya está terminado. Se consigue tomando mejores decisiones desde el primer plano.

La metodología GENOMA DEL ROBO® integra arquitectura, urbanismo, paisajismo y tecnología para reducir oportunidades de delito desde el proyecto, manteniendo la calidad arquitectónica y aumentando el valor residencial.

«La arquitectura no decide si existe el delito. Decide cuántas oportunidades le ofrece».

 

Urbanizaciones premium con atributos CPTED de prevención del delito residencial.
Ejemplo de micro urbanizaciones dentro de zonas residenciales amplias.

¿Por qué importa diseñar urbanizaciones más seguras?

Cada día se denuncian aproximadamente 204 robos en viviendas en España. Sin embargo, los robos son solo una parte de la delincuencia patrimonial. Los hurtos superan las 1.700 denuncias diarias y las sustracciones de vehículos alcanza los 90 diarios. La tasa de esclarecimiento se sitúa en un paupérrimo 18%.

El delito existe.

Y precisamente porque existe, el proyecto tiene que preguntarse cómo reducir las oportunidades para que ocurra.

La seguridad residencial no empieza cuando se instala la primera cámara. Empieza cuando el arquitecto decide la posición de una ventana, el trazado de un camino, la ubicación de una plaza o el diseño del paisaje. Diseñar recorridos es diseñar seguridad.

 

Diseño crimífugo para una vigilancia natural y comunitaria. CPTED.
Ejemplo de parcelamiento, orientaciones y recorridos dentro de zonas residenciales rurales.

¿Qué decisión cambia realmente la seguridad de una urbanización?

⇒ Un acceso oculto genera una oportunidad.

⇒ Una vegetación excesivamente densa crea ocultación.

⇒ Un recorrido sin vigilancia natural reduce el riesgo percibido por el agresor.

⇒ Una mala transición entre espacios públicos, comunes y privados dificulta detectar comportamientos fuera de lugar.

Por el contrario, una urbanización bien diseñada organiza el espacio para que las personas lo utilicen, lo observen y lo hagan suyo. No como una cuestión estética sino como una cuestión funcional.

«El delincuente también interpreta la arquitectura».

Durante años hemos diseñado urbanizaciones para vivir bien. Ahora debemos diseñarlas también para dificultar el delito.

Estrategia de diseño crimífugo

Toda urbanización genera un sistema de protección, aunque no haya sido diseñado conscientemente. La diferencia es que unas urbanizaciones protegen a sus residentes y otras protegen las oportunidades del delincuente.

La estrategia de diseño crimífugo organiza la urbanización en tres anillos de protección que trabajan de forma coordinada.

  • El primero corresponde al espacio comunitario.
  • El segundo, a las parcelas privadas.
  • El tercero, a la propia vivienda.

Arquitectura, paisajismo, actividad cotidiana, resistencia física, tecnología y la gobernanza actúan conjuntamente para reducir oportunidades de delito.

La metodología GENOMA DEL ROBO® incorpora en esta estrategia los principios internacionales de prevención del delito, entre ellos la normativa ISO/CPTED 22341 integrándolos dentro de un proceso más amplio de evaluación, diseño, implementación y certificación.

Primer anillo: el espacio común protege antes que la tecnología

Primer anillo: el espacio común protege antes que la tecnología.

El espacio común constituye la primera infraestructura de seguridad de una urbanización porque la seguridad empieza donde empieza la vida comunitaria. Su diseño tiene que conseguir que el agresor no pase desapercibido a los ojos y oídos de los residentes.

⇒ Las viviendas se organizan alrededor de espacios abiertos que favorecen la visión cruzada entre vecinos y aumentan la notoriedad de cualquier conducta anómala.

⇒ Los recorridos principales conectan toda la urbanización mediante itinerarios claros para peatones, bicicletas y vehículos. Cada desplazamiento cotidiano incrementa el control informal sobre plazas, caminos y perímetros.

⇒ La actividad comunitaria mantiene vivo el espacio durante todo el día. Huertos, zonas deportivas, coworking, observatorios de naturaleza, áreas infantiles o espacios de descanso generan presencia legítima y reducen el anonimato.

La seguridad empieza donde empieza la vida comunitaria.

Segundo anillo: la parcela privada marca la transición

Diseño crimifug en viviendas para mejorar la seguridad residencial.

La parcela no solo separa la vivienda de la calle. También determina cómo se produce la transición entre lo público y lo privado.

Su diseño debe dejar claro dónde termina el espacio común y dónde comienza el ámbito privado.

⇒ Los accesos tienen que ser visibles, iluminados y fácilmente identificables.

⇒ La vegetación debe aportar privacidad sin crear pantallas de ocultación junto a recorridos, fachadas o puertas de acceso.

⇒ La territorialidad no se consigue mediante barreras agresivas que siempre pueden ser vulneradas sino con orientación, orden y mantenimiento.

Tercer anillo: la vivienda completa la protección

La vivienda constituye el último anillo de protección.

⇒ Su diseño arquitectónico no debe tener recovecos ni permitir la escalada a planta superiores de forma fácil.

⇒ Su envolvente tiene que resistir una intrusión el tiempo suficiente para aumentar las posibilidades de detección y respuesta. Puertas, ventanas, vidrios, herrajes y fijaciones forman parte de un mismo sistema. La resistencia física no pretende detener indefinidamente al agresor. Pretende comprar tiempo para que el resto del sistema funcione.

⇒ La infraestructura debe incorporar desde proyecto las canalizaciones necesarias para integrar, sin obras posteriores, sistemas de detección, domótica y comunicaciones cableadas.

Integrar estas infraestructuras desde el proyectos garantiza una implantación más limpia, duradera y económica.

La tecnología acompaña al proyecto.

Nunca sustituye al diseño.

Ejemplo de diseño arquitectónico atractivo para la intrusión.

Checklist para arquitectos y promotores

Antes de aprobar un proyecto conviene responder afirmativamente a estas preguntas:

  1. ¿Las viviendas observan las zonas comunes?
  2. ¿Los recorridos permiten ver y ser visto?
  3. ¿El paisajismo protege sin generar ocultaciones?
  4. ¿Existen espacios residuales o puntos muertos?
  5. ¿La privacidad mantiene la vigilancia natural?
  6. ¿Las actividades comunitarias mantienen ocupado el espacio?
  7. ¿Los accesos distinguen claramente residentes, visitantes y usuarios ocasionales?
  8. ¿La urbanización seguirá funcionando con el mismo nivel de seguridad dentro de diez años?

Cada respuesta negativa identifica una oportunidad de mejora antes de construir.

La seguridad residencial no depende únicamente de la calidad de cada elemento, sino de cómo interactúan entre sí.

Cinco decisiones de proyecto que cambian la seguridad

  1. Orientar las viviendas hacia los espacios comunes ⇒ Aumenta la vigilancia natural.
  2. Diseñar recorridos visibles y continuos ⇒ Reduce el anonimato.
  3. Utilizar un paisajismo permeable ⇒ Elimina ocultaciones.
  4. Crear espacios que generan actividad cotidiana ⇒ Incrementa el control informal.
  5. Integrar la resistencia física y las infraestructuras desde el proyecto de arquitectura ⇒ Reduce la vulnerabilidad durante toda la vida útil de cada vivienda.

Gobernanza y mantenimiento, conservan la eficacia preventiva durante toda la vida útil.

Estos criterios forman parte de la metodología GENOMA DEL ROBO, que integran indicadores de la norma ISO 22341 y de CPTED.

Los errores más habituales en urbanizaciones premium

Errores de diseño en urbanizaciones premium.

⇒ El primer error consiste en pensar que más privacidad siempre significa más seguridad. La privacidad protege la intimidad. Pero también puede ocultar al agresor.

⇒ El segundo error consiste en diseñar jardines que eliminan la vigilancia natural mediante vegetación continua, opaca y sin criterio preventivo.

⇒ El tercer error consiste en diseñar avenidas y calles solo para vehículos con aceras estrechas invadidas por árboles.  Zonas de transición hacia las viviendas sin espacios comunes.

⇒ El cuarto error consiste en confiar exclusivamente en cámaras, vigilancia privada o controles de acceso. Ninguna cámara corrige un espacio mal diseñado. Ninguna barrera organiza recorridos confusos. Ningún sistema de alarma elimina una oportunidad creada por la arquitectura.

⇒ El quinto error consiste en no pensar en el mantenimiento necesario para conservar la seguridad original. Una urbanización bien diseñada puede perder parte de su capacidad preventiva si el entorno deja de mantenerse; la vegetación crece, la iluminación se avería, los accesos se deterioran y el mobiliario urbano envejece.

«La mejor cámara sigue siendo una persona utilizando el espacio.»

El nuevo lujo residencial ya no se diseña desde el miedo

El lujo residencial del futuro no se distinguirá por las cámaras que instala. Se distinguirá por las oportunidades de delito que elimina mediante el diseño porque cuando la seguridad se diseña desde el conjunto, cada vivienda deja de estar sola.

Las urbanizaciones más seguras no son las que tienen más tecnología. Son las que ofrecen menos oportunidades para delinquir.

«La verdadera protección no se añade al final del proyecto. Se diseña desde el principio.»

Te puede interesar